Hielo siento sobre mi helado torso.
La daga enrojecida ladra con dolor;
Del Rojo carmesí: prueba un sorbo.
Del abismo, a lo más vergonzoso;
¡La lira de acordes cuchilleantes!
Desmiembra mi miembro más delicioso.
No lo cuidé como a un diamante;
Mas lo ofrecí a vuestra furiosa deidad
Como si fuera algo aberrante.
Lo devoraste sin la falsa piedad;
No sé si fue tu locura o la mía.
¡No sabía que me unía a ti por tal frialdad!...
Pieza a pieza... ¡con manía y sinceridad!.
La daga enrojecida ladra con dolor;
Del Rojo carmesí: prueba un sorbo.
Del abismo, a lo más vergonzoso;
¡La lira de acordes cuchilleantes!
Desmiembra mi miembro más delicioso.
No lo cuidé como a un diamante;
Mas lo ofrecí a vuestra furiosa deidad
Como si fuera algo aberrante.
Lo devoraste sin la falsa piedad;
No sé si fue tu locura o la mía.
¡No sabía que me unía a ti por tal frialdad!...
Pieza a pieza... ¡con manía y sinceridad!.

No hay comentarios:
Publicar un comentario